sábado, 10 de octubre de 2009

No puedo evitar que la confusión me maree y el sentimiento me apriete cada vez que me distraigo y aparece su imagen en el pensamiento. Que algo, que no describo porque no puedo poner en palabras, algo que no se que es, me cause el disgusto de darme cuenta que pensar en eso es perder tiempo, que no alcanza con algo, porque a esta altura lo concreto.
Y entonces un sueño recurrente parece destruir lo construido minuciosamente con los ojos abiertos, y un abrir los ojos es un empezar de cero, como si tan grande fuera la certeza cuando se esta durmiendo, que se mantiene luego como un presagio de lo inevitable…
Borrar todo detalle cada mañana, cada noche de mirada empañada:
Mirada distraída que se pierde en el recuerdo de unos ojos fugaces que si entendieron algo, unos ojos capaces de extraviarse y capaces de perderme.
Pero mejor lo concreto, lo palpable.
(No el recuerdo de esos ojos buscando una mirada, de unos dedos jugando con la melodia en el silencio, un silencio que no conoce puntos medios, que se rompe en carcajadas, en cuestiones)

Pero mejor no perder mas tiempo.
(En esa boca que acaricia lo que besa, que muerde lo que anhela, que dice lo piensa.. Ay así es tan facil conmoverse!)
Porque no es cuestion de distraerse y sin embargo, parece importar tanto a veces, cuando solo importa lo importante! Como callar, como decirlo en voz alta, sin que suene algo ingenuo, sin que se ruborice el orgullo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pisadas